Entre risas y caricias (Primera Parte)

Ni las mismas deidades pueden llamarse perfectas…

Una tarde de febrero, cursando aún el segundo año de bachiller, iba caminando por la calle después de salir del instituto; era tarde, ya casi anochecía y los autobuses iban llenos de gente que regresaba del trabajo hacia sus casas para disfrutar de una cena caliente acompañados de sus familias…

Decidí tomar una ruta alterna que llevaba por unos viejos terrenos de trigo, un lugar perfecto para tomar un poco de aire fresco y disfrutar de la puesta del sol, metí mi mano en mi bolsillo buscando una cajetilla de cigarrillos que había comprado por la mañana, entonces, por azares del destino, me topé con un viejo amigo. -¡He!, ¿Que qué andas haciendo por aquí, no te recordás que aquí asaltan?- Me gritó desde el otro lado del terreno, por lo cual, guardé los cigarrillos y corrí al rededor del cerco tratando de llegar lo antes posible hacia donde el estaba; “Pues, claro que lo se, simplemente quería perder un poco de tiempo antes de llegar a casa” dije con tono un poco apresurado mientras lo obligaba a caminar hacia la carretera; así pasaron otros 200 metros mientras él encendía un cigarrillo; al llegar a un terreno baldío a las afueras del pueblo, nos sentamos en un viejo muro y nos pusimos a conversar un rato mientras esperábamos al llamado de nuestros colegas.

Eran ya las 8 y no teníamos aún ninguna respuesta de nuestros padres, por tanto, decidimos ir al centro a buscar algo que comer y a comprar un poco de alcohol para avivar el ambiente… ¡Vasos llenos!, cigarrillos encendidos y un poco de música para animar el lugar; de pronto, se acercan unas chicas (de unos 17 años de edad aproximadamente), se acercan a la banca donde estaban nuestros colegas. -¡Veni mano!; ¡dicen que te quieren conocer!- Me dijo Luis mientras encendía un cigarro suizo; “Mon amour, c’est un véritable honneur de faire partie de votre liste d’amis”, dice una de ellas; era una chica de cabello castaño y ojos celestes, me veía de una manera inexplicable; cuando me dí cuenta me encontraba del otro lado del parque con un Rubio a medio fumar en la mano izquierda y a la misma chica junto a mi bebiendo un vaso de vodka; “Parlez vous espagnol?”, dije avergonzado sin saber qué estaba pasando, la chica asintió con la cabeza y tomó mi mano de una manera tierna y cariñosa; después de hablar un rato con ella decidimos ir a caminar rumbo a su casa, pues, al parecer ella vivía a 2 calles de mi casa, por tanto, nos dirigimos ya hacia la vieja colonia y nos sentamos frente a su casa.

Para entonces, eran las 11 de la noche, la conversación se hacía aún más interesante y tendida, de pronto, salió un chico, un par de años mas grande que ella y dijo que debía entrar, ya que su madre estaba muy preocupada y ya era tarde para andar conversando con sus “nuevos amigos”; al despedirme de ella, tomó mi mano y se abalanzó a besar mi cuello, me acerqué lentamente hacia ella y acariciando su cabello, le dí un beso en la frente y la encaminé a la puerta de su casa.

Camino a casa… trataba de recordar que había pasado en el parque, ¿Qué había pasado conmigo desde que vi a esa chica?; pues ya era momento de entrar a casa, dejar mis libros en el dormitorio y descansar…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s