La verdad tras tantas ironías

Puede que en muchas ocasiones el hecho de vivir la vida al máximo no se logre conseguir de buenas a primeras; puesto que siempre se debe luchar bastante y se debe de enfocar bajo una meta fundamental, de no ser así, todo pierde sentido y nos volvemos seres inexistentes…

Adoptando una realidad

Cada día se torna mucho más obscuro; la denigrante y sobrevalorada soledad penetra los músculos de tu pecho sin ser vista, sin anticiparse a una sensación de angustia que pueda mostrar tu espíritu; matando lentamente cada uno de tus recuerdos y haciéndote sentir como ese ser tan inhumano y sociópata al que tanto temías llegar a conocer.

Tu existencialismo suele mostrarte muchos perfiles que, aunque no los lograbas entender del todo; cuando te conviertes en tu peor enemigo, aprendes a estudiarlos y comprender mucho más a fondo aquellas cualidades que te hacen débil, acompañadas de ese sentir de miseria que se ha vuelto habitual en tu día a día; que te impide salir de una mente tan carcunda y se apodera de tus deseos más ruines y despreciables.

Sigues con tu ser crapuloso que se intenta adueñar de tus sentimientos más afines a tu realidad; bajo la espada que castiga a ese “yo” con tantos errores que le han impedido el volver a soñar; y junto a esa personalidad verrionda con la que te hicieron sentir completo, vuelves a caer en un pequeño mar de tentaciones que te convierten en ese tosco e hiperrealista ser que actúa bajo el mandato de su mismo egocentrismo.

Diario de la Desdicha – 7 de Marzo

Junto a aquella mente retorcida…

Entre esas decenas de sueños frustrados, seguía ella, tan ruin y desdichada, mientras se veían las nubes golpeando el horizonte y aquella luna que vio cada momento en el que ellos estuvieron juntos; vino aquel quien corría tras ella, y reflexionando bajo el canto del viento, solo imaginando y recordando aquellos días en que todo era placentero, sin responsabilidades y sin desdichas, con tiempo para sonreír bajo aquella llanura de sentimientos que quedaron sepultados desde ese ayer con ella; retratada estaba en el cuaderno de aquel dichoso dibujante, que en sus días de gloria pudo acompañarla hasta la estación que la llevaba a casa; bajo el sombrío llanto de un músico que se escondía en la esquina de aquel viejo barrio, solo simulaban viejas imágenes recordando lo dichoso que era tener un amor casi eterno.

“Aquel remordimiento por tan egocéntrica mirada perdida le hizo recordar que era él el causante de todos sus problemas; que tan dichosos vicios que carcomen el tiempo y la vida eran los que consumían sus deseos de seguir vivo”.

No quedaba más que el pluscuamperfecto perpetuo de lo que sería en una dimensión diferente; si el ocaso de la muerte habría venido de visita, o si la sombra de aquel cuerpo de ardua dedicación esculpida, podría estar en este universo de mentiras; tan perdido estaba aquel hombre en su desdicha, que sostuvo su pipa de caoba hasta escuchar el crujir de la cánula entre las cenizas del recipiente sobre la mesa; ya no existía ningún motivo para seguir peleando por aquel latir perdido, únicos eran esos minutos que corrían a toda prisa frente a ese viejo cuaderno empolvado entre la miseria de un pasado difícil de olvidar…

Todo es un error

El suicidio no es una opción; los problemas son tan sencillos que solo te llevan al abismo del que has tratado de escapar desde hace ya muchos años; sabes, el amor ya es insuficiente y casi imposible de encontrar, las amistades solo te llevan a augurios de vanos y sucios placeres, todo es simplemente una trampa que te lleva a lo que siempre quisiste evitar.

La vida es tan miserable, tan pluscuamperfecta y llena de aristas que te hacen sangrar poco a poco; que se enredan en tu mente, que se empeñan en cubrir tu alma con auras obscuras y sin sentido; la bipolaridad no es la excusa mejor pensada, es simplemente un trastorno que te hace enloquecer minuto a minuto.

La vida no basta para terminar de sufrir, sabes que después de todo, terminarás en una imperfecta inexistencia donde muchas de tus metas quedaron indeterminadas, por falacias, por desidia, por dilaciones y por amores prohibidos e inhumanos.

Así, poco a poco, mueres dentro de tu misma tristeza, junto a un viejo lazo atado a un tablón, donde tus sueños e ilusiones caen junto con tus ganas de vivir; es inexacto, es imposible tratar de mejorar, todo es un juego, una trampa donde te tocará caer…

Amor prohibido

“Las zapatillas marrones entre los muebles de cedro marcan tu llegada hasta aquel lugar de deseo…”

La tarde llegaba a su fin con esa increíble puesta del sol, los colores naranja y púrpura golpeaban el horizonte junto al sonido del viento; era ella quien se veía a la distancia con sus ojos color miel y un cabello alborotado por la lluvia de verano. Pasaban así solo esos dulces instantes en que pude verte, tan tranquila, pacífica e inconsecuente…